barredor de cicatrices

Esta mañana me han llamado bien pronto, y no sé por qué pero no he cogido el teléfono.

Pero cuando una llamada es para tí, quieras o no quieras, la recibes; así que han llamado a mi madre.
 El jueves yo debería estar en un festival, en la playa o sentada en mi balancín, pero el destino quiere que de nuevo vaya a ver a mi cirujano preferido.

   No me sale la sonrisa, ni me salen las palabras...pero lo asumo, mi baúl está repleto de cicatrices y yo no las decido.


Asi que ahora sí que pido un deseo...

lluvia

«Es una desgracia esto de tener que servirse uno de las cosas —pensó Augusto—; tener que usarlas, el uso estropea y hasta destruye toda bell...