lentejas





A veces, el corazón necesita tiempo para aceptar lo que la mente ya sabe. (G.G. Marquez)

                                            

lirica




Dondequiera que estés,
te gustará saber
que por flaca que fuese la vereda
no malvendí tu pañuelo de seda
por un trozo de pan
y que jamás,
por más cansado que
estuviese, abandoné
tu recuerdo a la orilla del camino
y por fría que fuera mi noche triste,
no eché al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.

Por ti brilló mi sol un día
y cuando pienso en ti brilla de nuevo
sin que lo empañe la melancolía
de los fugaces amores eternos.

Dondequiera que estés,
te gustará saber
que te pude olvidar y no he querido,
y por fría que sea mi noche triste
no echo al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.

Dondequiera que estés
si te acuerdas de mí.


(J.M Serrat)

A_Dios














Sabina se despide con una canción, 
y su amigo graba un video donde quiere que salgan todos lo que son
Nadal se retira
y aprovecha el video para dar las gracias a los que han estado
Cada uno lo hace como mejor sabe
y todas saben a sal...
la mía tampoco dibuja una sonrisa
ya ves, yo tengo encima de mi piano una llave
y no sé que hacer con ella...

SER_vir

 




Amar es una palabra muy grande

Jesús lo sabía por eso, se arrodilló y lavó los pies a sus discípulos

no es un mero gesto

es una acción que desata un proceso.

Las palabras cobran valor cuando se viven

cada acepción se queda abierta y las vamos completando con el paso de la vida

y no es "cuida a quien te cuida" es solamente cuida

porque amar es perderse muchas veces en el acto de dar





T_F_M


Cómo hacer un globo aerostático casero - EspacioCiencia.com

Haz un último esfuerzo 
Espera que sople el viento a favor 
Ya solo puede ir mejor
 Y está cerca el momento 
Espera que sople el viento a favor

final de temporada

El arte de la conversación - René Magritte - Historia Arte (HA!)

             Venid y conversemos,

quien habla no está muerto,

mas se agitan ya llamas

junto a nuestra penuria.


Venid, "azul" digamos;

venid, digamos "rojo",

oímos, escuchamos, miramos,

quien habla no está muerto.


Tú solo en tu desierto,

en el espanto de tu Gobi -

te vuelves solitario, sin un busto,

sin nadie a quien hablar y sin mujeres,


y cerca del rompiente

tú conoces la barca,

débil y vacilante; -

venid, moved los labios,

quien habla no está muerto.

Gottfried Benn



lluvia

«Es una desgracia esto de tener que servirse uno de las cosas —pensó Augusto—; tener que usarlas, el uso estropea y hasta destruye toda bell...