al oido


"No siento en el mundo más
que tan mal paguito tengas,
siendo tú de tan buen metal.

Compañera no regañes,
que yo hago mi ropita un lío
y el campo no tiene llaves.

Compañero no regañes…

Ojalá conmigo fueras;
nunca caen los rayitos
donde la tormenta suena.

Ay gitanillos
de las estijeras,
vení a sentarse
a mi cabecera."


el principio de una leyenda con 
diálogos extraños; yo quiero saber de ti, y tu me hablas de trabajo


lluvia

«Es una desgracia esto de tener que servirse uno de las cosas —pensó Augusto—; tener que usarlas, el uso estropea y hasta destruye toda bell...