Riégame

Hace unos años viví una de las escenas más bonitas y surrealistas de mi vida...fue en Londres, estábamos sentados en una hamburgueseria y al lado nuestro en una mesa contigua estaba un hijo y un padre comiendo o más bien engullendo...salían platos y más platos y ambos comían y comían, apenas hablaban hasta que después de varias botelas de champán el padre se puso a llorar…
lloró un buen rato mientras miraba a su hijo (por qué?…pues ni idea)
pero a los 10 minutos cuando el camarero vino a nuestra mesa con una botella de champán :))

- nosotros no hemos pedido nada
- es el sr de la mesa de al lado es el cumpleaños de su padre y quiere brindar con ustedes...

aceptamos y brindamos
porque la alegria se comparte
aunque se exprese mediante lágrimas
cuando somos felices necesitamos brindar




Eso es lo q sentía yo hace dos días, pensé en el mejor vino que había, si aquel por el que toque hace unos meses el tango, aquel vino con el que te lance el brindis por el nuevo año, compre dos copas las meti en la mini-maleta con cuidado y ahí se quedaron,  esperando que vuelvas, que volvamos a brindar.
  Mientras espero no me pongas riego por goteo, vuelve jardinero, soy tu flor.

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