de_copla




 Éramos como dos remos


de una misma embarcación,

lo mismo que dos latidos

en un mismo corazón.

Igual que torre y almena,

igual que puente y que río,

como el preso y la cadena,

como la nieve y el frío.

Pero el viento de la vida

aventó nuestra pasión

y ahora vamos por el mundo

como barco sin timón.

Leon/quiroga





No hay comentarios:

Publicar un comentario

lluvia

«Es una desgracia esto de tener que servirse uno de las cosas —pensó Augusto—; tener que usarlas, el uso estropea y hasta destruye toda bell...