autoengaño

Estabamos allí sentados uno frente al otro, sin hablar, escuchando las olas y no queriendo decir nada, y cuando ya pensaba que lo habiamos dicho todo, se acercó a mi oido y me dijo; ¿tú sabias que las margaritas también mienten ?


- ¿que me quieres decir?
- ¿tú empiezas por el si o por el no?
- ummmmm


era verdad esa margarita me miente.

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