cuidadín, que te como!

Cuando era pequeña lo olía todo antes de comerlo...mi madre se desesperaba, y la entiendo.


Ahora aprecio más los sabores, puedo saborear...y cuando algo me gusta no lo olvido.

lluvia

«Es una desgracia esto de tener que servirse uno de las cosas —pensó Augusto—; tener que usarlas, el uso estropea y hasta destruye toda bell...