Mi admiración por Ara Malikian nació una noche en Altea jamás pensé que después de haber escuchado decenas de veces las cuatro estaciones de vivaldi alguien me hiciera vibrar así en mi asiento, y sonreír tanto en un concierto de música clásica...Daniel y yo coincidimos de tribunal en un concurso de piano por la noche en la cena el me hablaba de su amigo violinista, de lo mágico que era cada vez que tocaban y de las vivencias que habían pasado cada vez que iban a palestina, me habló de su familia, y de muchas cosas...nunca mencionó su nombre, hoy navegando lo he visto ...y me ha gustado ver que su música es equivalente en ambos casos a su calidad 

lluvia

«Es una desgracia esto de tener que servirse uno de las cosas —pensó Augusto—; tener que usarlas, el uso estropea y hasta destruye toda bell...