todo tiene su tiempo

La semana pasada recibí tres bonitos e inesperados regalos.

Dos los pude escuchar por fin anoche, mientras leía el tercero...cuando acabe rompí a llorar;

y no sé si fue por alegría o tristeza, supongo que una mezcla de ambas
Me fascina esa expresión.

No se dice rompí a comer o rompí a caminar. Rompes a llorar o a reír. ¿Y  sabéis una cosa? creo que vale la pena hacerse añicos por esos sentimientos. Aunque esta mañana sea un puzzle de cinco mil piezas.

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