La marieè



 el silencio se ve roto por una melodía
"La felicidad de la novia no es completa sin una cabra tocando el violín"
La vida es surrealista
La novia lo sabe, pero deja que la sigan adornando
Pero la música cada vez suena más fuerte y la cabra no deja de
Mirarla, ella disfruta el momento
Y después se gira y camina

El arte es un estado del alma...decía Chagall
Sin aire no hay vida
Si no te quedas alguna vez sin el, no apreciarás lo bello que es respirar
La belleza que hay al dejarse sorprender
Por una melodía, un cuadro o una cabra
Ella lo sabe, el mucho antes
...



de cascara de nuez




...Había un ratón que estaba siempre angustiado porque tenía miedo del gato.
Un mago se compadeció de él y lo convirtió… en un gato.
Pero entonces, empezó a sentir miedo del perro. De modo que el mago, lo convirtió en perro. Luego empezó a sentir miedo de la pantera, y el mago lo convirtió en pantera. Con lo cual comenzó a temer al cazador.
Llegado a este punto, el mago se dio por vencido y volvió a convertirlo en ratón, diciéndole:
“Nada de lo que haga por ti va a servirte de ayuda, porque siempre tendrás el corazón de un ratón.”


verde que te quiero verde







equilibrando




que no es fácil cumplir algunos sueños, lo sabemos todos
pero hay personas como Philippe pettit que están dispuestas a intentarlo aun cuando el fracaso puede suponer perder tu propia vida
la gente valiente me fascina!



    " La vida debería ser vivir al filo de la vida. Has de ejercitar la rebelión: Rehusar el ceñirte a tu mismo, a las normas, rehusar a tu propio éxito, rehusar a repetirte a ti mismo, a ver cada día, cada año y cada idea como un verdadero desafío. Entonces tú estarás viviendo tu vida en una cuerda floja"
(P.P)



bailame el agua




Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea tuya ni mía, que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes? Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Te invito a un café.
Caliente claro.
Y sin azúcar. Sin aliento.

lluvia

«Es una desgracia esto de tener que servirse uno de las cosas —pensó Augusto—; tener que usarlas, el uso estropea y hasta destruye toda bell...