algunas cosas no se rebajan

"Mejor es que no prometas, y no que que prometas y no cumplas"
Eclesiastes 5:5




Esto tardamos unos años en entenderlo, en el mejor de los casos.
Pero no deberíamos prometer un mañana, porque el mañana no nos pertenece a ninguno y nadie puede dar lo que no tiene. 

Tengo un hoy, es el que ofrezco, no es una oferta de rebajas es todo lo que puedo dar.


observa




                                               a veces una sutil diferencia...lo cambia todo

hay que seguir

Hace poco leyendo una entrevista que le hicieron a un campeón de dardos...me quede con un par de frases ;

No hay que perder nunca la esperanza. 
Aunque el contrario te lleve cien puntos.

 Un buen jugador de dardos nunca puede perder los nervios. Hay que tener la cabeza fría, porque hasta que la máquina no diga que ganó el contrario, hay que seguir.

a veces hay que hacer excepciones...

Berstein no era muy dado a hablar al público, el cogía su batuta y dirigía, pero cierto día tuvo que hacer una excepción era el 7 de abril de 1762 y dirigía la filarmónica de Nueva York en el  Carnegie Hall


(aplausos) No se asusten, el señor Gould está aquí (risas). Aparecerá en un momento.
Como saben todos ustedes, no tengo costumbre de hablar en ningún concierto excepto en el ensayo general de los Jueves por la noche, pero ha ocurrido algo curioso que merece, en mi opinión, una o dos palabras.
Están a punto de escuchar, cómo decirlo, una interpretación nada ortodoxa del Concierto de Brahms, una interpretación diferente a cualquier otra que yo haya escuchado jamás (…) porque se aparta con frecuencia de las indicaciones del propio Brahms. No puedo decir que esté en total acuerdo con la concepción que el señor Gould tiene de la obra y esto me hace plantear una pregunta interesante: ¿Qué hago dirigiéndolo? (risas del público)
Pues voy a dirigirlo porque el señor Gould es tan válido y serio como artista que debo tomar en cuenta seriamente las cosas que él concibe de buena fe, y su concepción es lo suficientemente interesante como para que yo piense que merece la pena que ustedes la conozcan también.Pero la vieja cuestión permanece en el aire: en un concierto… ¿Quién es el jefe? (risas del público) ¿el solista o el director? (risas). La respuesta es que a veces uno y a veces el otro según el grado de implicación en el asunto. Pero casi siempre, los dos alcanzan un acuerdo por persuasion o química o bien mediante “amenazas”(risas) para conseguir una interpretación unificada.
Sólo una vez antes en mi vida tuve que someterme al concepto del todo incompatible y novedoso del intérprete y fue la última vez que acompañé al señor Gould, (grandes risas) pero esta vez, las discrepancias entre nuestros puntos de vista son tan grandes que me he visto obligado a hacer este pequeño aviso. Me dirán entonces que por qué lo voy a dirigir (…) o por qué no he buscado otro solista e incluso un director que me sustituya. Pues en primer lugar porque estoy fascinado yagradecido por tener la oportunidad de mostrar una cara nueva de una obra tan conocida; en segundo lugar, porque hay momentos en la interpretación del señor Gould que emergen con asombrosa frescura yconvicción.
En tercer lugar porque todos podemos aprender algo de este artista extraordinario que es un filósofo de la interpretación; y, finalmente, porque en esta música podemos encontrar lo que Dimitri Mitropoulos solía denominar “el factor DEPORTIVO” (risas), el factor de la curiosidad, la aventura, el experimento y les puedo asegurar que ha sido toda una aventura esta semana(risas) colaborar con el señor Gould en este Concierto de Brahms y es con este espíritu aventurero con el que ahora nos presentamos ante ustedes”
(fuerte ovación)

chispas


Hace unos cuantos meses leí una entrevista en el país que le habían hecho a Camarón (http://www.loscaminosdelcante.com/entrevista-con-camaron-el-pais-1989/),  con pocas palabras y muy sencillas dijo muy claro cuales eran sus prioridades...

   Asi que hace unos dias cuando vi este libro decidí comprarlo.


 Hay una anécdota que me ha parecido genial


"Cuando Camarón fue a grabar a Londres con la Filarmónica Orquesta a Abbey Road, donde grababan The Beatles, y le dijeron "¿qué te parece?" y contestó él: "Bien, pero ese violín está desafinado".

Cuantos camarones se habrán quedado fuera de nuestros conservatorios...


lluvia

«Es una desgracia esto de tener que servirse uno de las cosas —pensó Augusto—; tener que usarlas, el uso estropea y hasta destruye toda bell...