me gustas así



"Cuenta la leyenda india que un hombre transportaba agua todos los días a su aldea usando dos grandes vasijas, sujetas en las extremidades de un pedazo de madera que colocaba atravesado sobre sus espaldas.
Una de las vasijas era más vieja que la otra, y tenía pequeñas grietas; cada vez que el hombre recorría el camino hasta su casa, la mitad del agua se perdía.
Durante dos años el hombre hizo el mismo trayecto. La vasija más joven estaba siempre muy orgullosa de su desempeño, y tenía la seguridad de que estaba a la altura de la misión para la cual había sido creada, mientras que la otra se moría de vergüenza por cumplir apenas la mitad de su tarea, aun sabiendo que aquellas grietas eran el fruto de mucho tiempo de trabajo.
Estaba tan avergonzada que un día, mientras el hombre se preparaba para sacar agua del pozo, decidió hablar con él:
-Quiero pedirte disculpas ya que, debido a mi largo uso, sólo consigues entregar la mitad de mi carga, y saciar la mitad de la sed que espera en tu casa.
El hombre sonrió y le dijo:
-Cuando regresemos, por favor observa cuidadosamente el camino.
Así lo hizo. Y la vasija notó que, por el lado donde ella iba, crecían muchas flores y plantas.
-¿Ves como la naturaleza es más bella en el lado que tú recorres? –comentó el hombre-. Siempre supe que tú tenías grietas, y resolví aprovechar este hecho. Sembré hortalizas, flores y legumbres, y tú las has regado siempre. Ya recogí muchas rosas para adornar mi casa, alimenté a mis hijos con lechuga, col y cebollas. Si tú no fueras como eres, ¿cómo podría haberlo hecho?"

agua clara









"Se hizo antiguo al contar un antes y un después 
Le durmió la memoria 
Y en las alturas solo quedan ganas de saltar 
Sobre el ancho mar el viejo mar 
No desaparecerás 
No desaparecerás si te vuelvo a encontrar 
Si traes contigo mi canción 
Yo te enseño a pronunciar la letra 
Y tú me enseñas a cantarla 
Si traes contigo algo de mí 
Yo me quedo con tu nombre y con lo que aprendí de ti 
Se hizo antiguo el contar un antes y un después 
Le durmió la memoria"


Mabü




Dedicada a esa parejita que llegó tarde, a casi todo...

empirica





Justo cuando pensamos que tenemos todo claro, el universo nos arroja una bola con efecto. Así que tenemos que improvisar. 
Entonces encontramos el camino de regreso a las personas que más nos importan.

compases de espera





 las disonancias nos anuncian tensiones,
y las tensiones se resuelven con fantasticas cadencias que dejan en reposo y silencio la música. Grandes calderones que a veces no encuentran final, o bonitos da capos que evitan el mismo final.

Jugamos a improvisar en clase, pero en algún momento hay que acabar, Jesus me dice: profe ¿a mi no me salen los finales?

(disfruto en clase con este chaval) 

déjame que pruebe...
una vuelta y otra... podría acabarlo, sí pero sería mi final ;) así que le contesto

déjalo así

cuando tenga que venir vendrá
mientras dejemos unos compases de espera

 

mirando de reojo

¿por donde pasa la vuelta hoy papá' A mi padre le gustaba mucho ver la vuelta ciclista y los veranos viendo a Indurain eran épicos allí ...