Pavarotti; el hombre que el 24 de febrero de 1968,consiguió que el telón de la Deutsche Oper de Berlín se alzara 165 veces consecutivas para recibir los aplausos del público, y que duraron 1 hora y 7 minutos, tras su interpretación del papel de Nemorino en la ópera L'elissir d'amore, de Gaetano Donizetti. Ese hombre poco heterodoxo que cantó con quien quiso y lo que quiso, no era un ser mitológico pero al igual que las sirenas podía con su voz embrujar, seducir y naufragar.
Dice la leyenda que el nombre de Sorrento deriva de las míticas sirenas, que eran mitad mujeres y mitad peces, que forzaban a los navegantes a naufragar contra sus rocas.