
Bunbury en su último disco "consecuencias" tiene una canción que dice:
Es hora de hablar de la quimera, de otra vida, de lo que no se opina, se expresa, del trapecio que ante la nada oscila, de tragedias y triunfos que duran un segundo, de alterar el destino y de la fabrica de hielo del olvido.
Y hoy mientras buscaba aparcamiento iba pensando que en los últimos dias tengo una conversación que se ha repetido varias veces y con distintas personas que me ha hecho reflexionar sobre los limites de nuestra privacidad, de qué podemos hablar y de qué no. Hay quien se blinda la boca igual que el corazón, yo hablo.
la última frase es un poco bestia, no?
ResponderEliminarya sabes, no sé si no es a bocajarro...
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