Cuando eramos niños nos pasábamos horas en el pasillo de mis abuelos haciendo torres de cartas.
Casi siempre era una sola carta mal colocada anteriormente
una sola carta
y zas! todo abajo
pero no importaba empezábamos otra vez con la misma ilusión; esta vez es la buena.
A veces es question de paciencia, otras de tiempo, otras de ilusión
la lógica es que la torre en algún momento cae
pero cuando empiezas no hay lógicas crees que el único fin posible es el fin de la baraja.
Lo mejor; es un juego, sólo eso.